Sin duda, hoy me siento extraña. Recuerdos vienen y se van, y me dejan un gran vacío. No sé adónde irán esos recuerdos, no llego a entender del todo por qué me siento así.Apenas reacciono, apenas siento. Me pregunto constantemente qué hacer. Seguramente sea que aún no lo acepto, no asumo nada, seguramente sea que aún tengo que madurar mucho. Pero, pienso, ¿cómo de lejos llega la inmadurez a veces en algunas personas?
Indudablemente, entre tú y yo hay una gran distancia, una gran diferencia de madurez. No creo poder llegar aún a tu nivel, no creo estar preparada para cambiar todo cuanto soy, todo cuanto tengo, todo cuanto sé.
No entiendo de formalidades, aunque trato de entender, y me veo obligada a enseñar modales a veces. Me pregunto de qué sirve, qué me proporciona, en qué ayuda, y si vale la pena. Tal vez no. Quién sabe.
Sin duda, hoy me siento inexistente. Esta mañana el vacío, entre tanta soledad, llegó a tristeza, nostalgia, y la nostalgia a lágrimas. El cielo parecía que fuera a resquebrajarse con cada trueno, y las furiosas gotas de lluvia, en constante frenesí, parecía que estuvieran locas.
Me recordó a mi alma. Parecía que aquellos truenos fueran los gritos de mi silencio. Me sentía sola, y a la vez en compañía. No sé cómo se puede una sentir así, pero así fue.
Las palabras no sirven, las insinuaciones se escapan a mi vista, los recuerdos me nublan. Un gesto de cariño no me hace efecto alguno, la felicidad no llega, me siento tan fría...me siento extraña.


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