Cádiz,mar histórico de glorias y penas. Cádiz,siempre con sus bailes y sus fiestas. Gente bañada en espuma de esperanza,e impregnada con cánticos de alegría. Ciudad molesta,ajetreada,llena de vida. Sonrisas atrevidas de una fiel gaditana,hija de su tierra,la risa de una mujer gitana que llega hasta el cielo.
Hogar del flamenco,celda de los diferentes. Sus barrotes aprisionan aquello que va contracorriente,y,sin embargo,no puedes enfadarte.
No puedes odiar la tierra donde naciste,la tierra andaluza,el centro de las miradas pícaras.
Cádiz y sus playas...muchos las pisaron: fenicios,romanos...
La brillante arena del verano,alojada en tu cuerpo,suave y resbaladiza por tus manos. El sol que ilumina hasta abrasar,para luego dar paso a una noche que es de agradar.
Las dunas del sueldo de la gente,cambian,aumentan,disminuyen,pero eso no hace que se rindan y huyan.
Carnaval,máscara admirada,el telón cae ante tanto vendaval.
La Torre de Levante,qué altura,la Torre de Poniente,qué hermosura,quién viviera siempre allí arriba, ¡qué fantástica locura!
Cádiz,fiel al horizonte,barcos vienen y se van. Cádiz,tierra de dorados montes,y que siempre es de adorar.
sábado, 8 de mayo de 2010
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