Las lágrimas se sostienen en una fina cuerda de cristal,brillante y frágil. Un cuerpo sostiene un corazón roto,un corazón roto sostiene sombras. Lagunas,impresiones,una sonrisa efímera,un rostro pálido,unas manos cansadas de tanto escribir un libro de vida.
Ideas vienen y van,pensamientos corrompen la alegría,personas desconfían de mi extraña felicidad,no aciertan,pero tampoco fallan. El engaño es parte de mi silencio,y nada hay más sombrío y temible para mí que mi tristeza.
Pero mis ojos,vacíos,profundos como un negro precipicio,mi mirada melancólica y apacible,me delata.
Se ve,reflejado en ellos,una gran oscuridad,malvada y macabra,una enorme caída hacia la nada,y una cruel tormenta,de cielos grises,rugidos enfadados,furiosos relámpagos que cortan el horizonte tras los árboles.
¿Por qué es así? ¿Por qué he de ser así? Pregunta todo mi ser con ansias de respuestas,prisionero de dudas,libre de alma y encerrado en antiguas y remotas celdas.
El espejo mira mi delicada imagen, ¡ah,el ser humano,un ser destructible,que tan poderoso se cree que destruye inumerables cosas! Pobres ilusos,que no saben lo que hacen,destruyendo su propio interior y su alrededor.
No pienses tanto en ti mismo, ¿cuándo aprenderás del veneno, humano? Ojalá que tu inconformismo y tu crueldad te queme hasta las entrañas,que sientas lo que siento yo,que el mundo no vale nada.
Aún no existe luz,quizás nunca exista,sólo hay llanuras en este camino,esperaré a que se levanten montañas de esperanza,a la luz entre tanta oscuridad,un nuevo amanecer.
Está tan cerca...sólo dar el paso y cruzar la oscuridad,sólo llegar hasta ti,nueva luz....destruyendo mi fortaleza,destruyéndome a mí misma.
lunes, 3 de mayo de 2010
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