El pequeño y torpe cachorro de la manada. Todos lo apartan,todos piensan que no vale nada. Mientras grandes leones luchan entre sí tratando de demostrar que son más fuertes,ese pequeño cachorro,sin madre y sin padre que le aprecien como deben,intenta valerse por sí mismo. La supervivencia es algo fundamental. En busca de alimento,tiene que emplear su inteligencia y usar el factor sorpresa,él no tiene modelo del cual fijarse,y sin embargo,por puro instinto,consigue cazar a la presa. Al venir un enemigo,utiliza su ingenio para buscar un escondite; sabe que no puede pelear,es torpe y no ganará la batalla de esa forma,pero tiene otras maneras.
Tras años de esfuerzo y superación,sin ayuda de nadie,se hace un león joven,inteligente y grandioso. Regresa a su manada,la cual,años atrás le despreció,lo tiró como basura. Esta vez,el joven león se planta firme ante ellos,y,como si no hiciera falta ningún otro gesto,las leonas y los cachorros retroceden. Pero aún queda un obstáculo: los otros leones de la manada.
El rey de todos ellos es un león,también joven,cuyo padre seguramente murió en combate,y cuyo trono es heredado de él.
Es un león,sin duda,fornido y valiente. Pero el joven león ya ha vivido muchas situaciones en lo apartado del mundo,muchas experiencias,muchos aprendizajes. Durante largo tiempo,él ha sido el rey de una manada invisible,el rey de un lugar apartado y oscuro,sin nadie alrededor. Su propio rey,el Rey de las Sombras.
Y ahora,quiere demostrar,no sólo a los demás,sino también a sí mismo,que es digno de dicho nombre.
El león valiente es fuerte,enormemente fuerte,pero nada tiene que envidiarle al joven león. Con su astucia,su instinto de supervivencia,el deseo de superarse y su poder oculto,que ha ido forjando poco a poco,es un hueso duro de roer.
Aún le falta mucho por mejorar,pero eso le llevaría mucho más tiempo del deseado. Al fin y al cabo,es torpe,y le costará más,pero no por ello es incapaz.
Una trampa mortal fue lo perfecto,lo ideado,lo magnífico que hizo que el joven león ganara por fin sus dos títulos: el Rey de las Sombras,propiamente dicho,y el Rey de la Manada,bien merecido.
Conseguido su propósito,está algo más tranquilo,pero conoce demasiado bien las injusticias de una manada,y por eso vigilará cuanto dure su vida,y se enfrentará a todas aquellas manadas que traten de arrebatarle lo que es suyo.
Algo en su interior vibra,late con fuerza. El sentimiento de un pasado que no se merece un rey,ni siquiera un cachorro indefenso. Quizá ese sentimiento le persiga toda su existencia,pero tiene claro que ha superado su meta,y eso es lo que importa. Tal vez siga siendo,en cierto modo,el Rey de las Sombras,pero al menos entiende que quizás,si nunca hubiera sido apartado,nunca habría logrado ser rey. Y,por supuesto,sabe que llegarán más,puesto que él mismo cometerá errores,y cachorros indefensos seguirán siendo excluidos,para más tarde arrebatarle el trono. Así es,en toda su regla,la ley de vida,del Rey de las Sombras.
martes, 4 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario