Seis cosas guardaba el corazón,
condenado a ser solitario:
un anillo de poder tenía,
una gran falta de alegría,
y una inmensa pena.
Como el mar cristalino,
caían sus lágrimas,claras,limpias,
una conciencia que gritaba y gritaba,
y nunca era escuchada.
No era más,que un punto negro en la infinidad de luces blancas,
una luna sin estrellas,
un sol sin calor.
Y por último,un hermoso y afilado cuchillo,
para poner fin a sus latidos,
para poner fin a algo que nunca,para nadie,existió.
sábado, 8 de mayo de 2010
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