La sintonía que marcaron tus pensamientos fueron sólo el leve reflejo del pozo de tus negros deseos. ¿Crees que queda algo de luz en tus ojos? El brillo ha muerto, tu mirada está vacía, y aún se puede oír tu lenta respiración, la respiración contenida del ladrón en una esquina, el fingido silencio de una habitación rota, el goteo de la sangre poco a poco, el temor de tus temblorosos labios.
Sabes que no miento. Sabes que no sirve de nada que te escapes, las cuerdas te aprisionan, los juicios mudos te condenan, ¿quién sabe tu culpa mejor que tú? No puedes huir de tus errores, de tu falsa identidad. ¿Quién eres?
Yo lo sé, lo veo en los retazos de la lejana y abandonada música que vuela de tu voz hacia un lugar mejor, un lugar en el que la música se acoja con calidez, y donde no se necesiten metáforas para denunciar, sino para agradecer.
martes, 19 de junio de 2012
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Me ha gustado mucho como te expresas, me gusta más este blog que el otro que tienes tan sólo de amor, no es porque el otro esté peor escrito, sino porque ahora mismo no me apetecen demasiado los textos tan románticos. Un beso ^^ y sigue escribiendo así y mejor.
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