¿Qué será aquello que oigo? Tal vez el cantar de las sirenas, el rugir de las olas, el desliz de las dunas, el andar de las caracolas.
Cuando la espada atraviesa el cuerpo, la flecha el corazón, el trueno la luna. Cuando tu magia me encanta, el encanto me atrapa, y atrapada queda mi alma.
Encerrada está mi mente, entre los barrotes de tu mirada, blanca y dorada, y de ellos no puede salir.
Inconscientemente y sin querer, cada mañana, cada atardecer, deseo verte.
¿Cómo escapar de tu embrujo? Que vuelve plateados mis días, que crea amaneceres rojos y dulces melodías...
Mi escudo ante tus palabras se corrompe, y mi armadura, vieja y oxidada, a tu roce sucumbe.
En el relato de mi vida, te dieron el papel de protagonista, las hadas lo cantan y lo baila el malabarista, los juglares lo cuentan a todos, los dragones lo escupen fogosos.
El rey y la reina a su fiesta lo invitaron, y ante la corte, como caballero y bufón lo coronaron. Al mundo de mis sueños te han llamado las dríades, entre tú y yo, este mundo del revés, tú dime qué quieres, dime qué ves. Dime si me equivoco al acercarme, dime si te acercarás. Que yo un beso tuyo anhelo, que yo con toda mi alma te quiero.
domingo, 27 de marzo de 2011
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